Un varón natural de Burgos, vecino de Benavente y de 55 años de edad, tendrá que pagar una multa de 2.500 euros tras ser considerado culpable de un delito contra el patrimonio histórico tras romper una estalactita de las Cuevas de Valporquero.
El relato de los hechos que presentaba la representante del Ministerio Fiscal recalcaba el alto valor histórico y artístico de las Cuevas de Valporquero y la presencia de numerosas estalactitas y estalagmitas de alto valor en la zona de la Cueva de las Hadas, correspondiente a las instalaciones de las Cuevas de Valporquero.
La sentencia castiga la conducta del procesado, que saltó uno de los muros de la zona «haciendo caso omiso de las indicaciones de los responsables del área» y «con intención absoluta fracturó el elemento pétreo de la cueva». Se trata de un delito contra el Patrimonio Histórico y Artístico por el que el condenado deberá abonar una indemnización de 2.500 euros en concepto de responsabilidad por lo ocurrido, cantidad que se entregará a la Diputación Provincial de León.
Un accidente casual
La defensa sostenía que lo ocurrido había sido fruto de un accidente absolutamente casual y que el acusado no había tenido voluntad de causar los daños.
Las normas de utilización y visita a las cuevas de Valporquero establecen la obligación de seguir las indicaciones de los guías, prohiben especificamente tocar las formaciones y salirse del camino además de la de fumar e introducir videocámaras, comidas, bebidas y animales domésticos en el interior de la cavidad.
El juicio había sido señalado inicialmente para el 14 de febrero pasado en el juzgado de lo Penal número 1 de los de León.
El relato de los hechos que presentaba la representante del Ministerio Fiscal recalcaba el alto valor histórico y artístico de las Cuevas de Valporquero y la presencia de numerosas estalactitas y estalagmitas de alto valor en la zona de la Cueva de las Hadas, correspondiente a las instalaciones de las Cuevas de Valporquero.
La sentencia castiga la conducta del procesado, que saltó uno de los muros de la zona «haciendo caso omiso de las indicaciones de los responsables del área» y «con intención absoluta fracturó el elemento pétreo de la cueva». Se trata de un delito contra el Patrimonio Histórico y Artístico por el que el condenado deberá abonar una indemnización de 2.500 euros en concepto de responsabilidad por lo ocurrido, cantidad que se entregará a la Diputación Provincial de León.
Un accidente casual
La defensa sostenía que lo ocurrido había sido fruto de un accidente absolutamente casual y que el acusado no había tenido voluntad de causar los daños.
Las normas de utilización y visita a las cuevas de Valporquero establecen la obligación de seguir las indicaciones de los guías, prohiben especificamente tocar las formaciones y salirse del camino además de la de fumar e introducir videocámaras, comidas, bebidas y animales domésticos en el interior de la cavidad.
El juicio había sido señalado inicialmente para el 14 de febrero pasado en el juzgado de lo Penal número 1 de los de León.














Fue un escalador que se hallaba en una pared cercana quien, sobre las 12.15 horas, se percató de que el grupo estaba en peligro y avisó a las emergencias. En el lugar se personó un equipo de la Guardia Civil de montaña con base en Boltaña, el helicóptero y un médico, que certificó la muerte del barranquista, de unos 40 años
Los otros cuatro habían empezado el descenso hacia las 15.00 horas. Todo transcurría con normalidad hasta que sobre las 18.30 horas -apenas les quedaba una hora para concluir la bajada-,
Tras el accidente, Iván decidió continuar el barranco con el fin de pedir ayuda, mientras los otros dos amigos, Raúl y Héctor se quedaron con el cuerpo de su amigo, ya cadáver. 




En el rescate intervinieron la Guardia Civil de Huesca y un enfermero del 061, que inmovilizó la pierna de la herida antes de ser trasladada al Hospital San Jorge de Huesca.